domingo, 22 de febrero de 2015

Dia 20 de febrero en El Nido (Palawan)

Otra isla más

Areglando el motor

De compras por El Nido
El día 19 viernes amanecemos por primera vez en El Nido. El día anterior ya habíamos cogido billetes para uno de los 5 tours que se realizan por unas cuantas islas de las muchas que hay en esta zona. Los tours más interesantes son el A y el C, y como al día siguiente salía del hotel el C, pues a ese nos apuntamos, dejando el A para otro día.
A las 9 de la mañana embarcamos desde el mismo hotel. Los embarques y desembarques, salvo alguna excepción son entrando en el agua hasta que llegas al barco y a la vuelta lo mismo. Nada de muelles ni pasarelas guays ni cosas por el estilo. Tienes que ir siempre con ropa y calzado que te permita meterte en el agua en cualquier momento hasta la cintura, así que el uniforme oficial desde la mañana hasta bien entrada la tarde es: traje de baño, camiseta, gorra y zapatos de agua. A la tarde, si vas a cenar y todo eso, entonces el uniforme cambia radicalmente pues te sobra la gorra…
El tour C consistía en una ruta por una serie de islas un poco lejos, por lo que había que navegar casi una hora  hasta llegar al primer punto y luego hacer varias paradas hasta finalizar el tour.
La primera parada era en una isla en la que veías un hueco en la roca, te metías nadando y aparecías en una playa interior totalmente cerrada por la roca de la isla, pero con más gente que el 7 de julio en la Plaza del Ayuntamiento. El problema es que, como todo el que va a El Nido hace alguno de esos tours, pues por fuerza encuentras más gente de lo que te hubieras imaginado. De todas formas este era el sitio de más concentración, pues los otros puntos, como eran playas, los barcos se distribuían a lo largo para no juntar a tanto personal.
Bueno pues, lo de pasar por el agujero (allí lo llamamos pasar por el aro) fue francamente bonito, con el snorkel siempre a mano, se veían unos fondos preciosos, la cosa se estrechaba un poco, y enseguida aparecías en una playa interior, como he dicho rodeada por la roca de la isla. Nada más llegar oímos “ostras”, rápidamente nos zambullimos para ver si encontrábamos alguna y a ser posible con perla, pero nada, le que soltó la exclamación resultó ser una de Zaragoza (supongo que afincada en Barcelona) y que estaba con dos o tres parejas más recorriendo esta parte de Filipinas).
Paramos luego en otras playas maravillosas e inaccesibles y con unos fondos extrarodinarios. En una de ellas montaron la comida los tripulantes, barbacoa de pescado, pollo y cerdo y unas ensaladas y fruta……..
Después de comer paramos otra vez en un par de playas y a casa.
A todo esto al salir de uno de los puntos en que habíamos parado, un ruido en el motor que me pareció era que no entraba el embrague, por lo que sólo iba en primera, estábamos en el quinto pino y se ponía un poco mal el mar.
Allí no se apuraba nadie. Se metió el patrón en un agujero enano donde estaba el motor y allí que anduvo con una cuerda para aquí y otra para allá hasta que pudo hacer funcionar el embrague y poner el motor a todo trapo. Son listos a tope, me recuerdan a los cubanos que hacen andar coches de hace 60 años y para los que no tienen recambios ni nada, sólo ingenio.
Ya llegamos al hotel, bajando del barco al agua, como hizo en su día Colón y todos los conquistadores que en el mundo han sido, cuando una chica de al lado nos dice: Sois españoles?, sí de Pamplona. No me lo puedo creer si soy de Barañain…
Bueno pues, la moza nos dijo que estaban en El Nido 30 personas de Barañain que habían venido a una boda y ahora estaban recorriendo esta zona. Estaba con su marido (enfermo por el aire acondicionado de la boda) y dos crías como de cuatro años que allí andaban enredando.
Como podéis ver, Pamplona y alrededores cunden mucho por el mundo, pero aún no he terminado.
Luego nos fuimos al pueblo a dar una vuelta y en una tienda nos dice una chica, lo ya habitual, sois españoles no?
Sí de Pamplona…. La chica se queda medio parada y nos dice, pero si yo también soy de Pamplona. Total que eran dos arquitectas que como el curro está allí como está pues se habían venido a Malasia y allí estaban trabajando en un estudio.
Vamos,  como para venirte aquí con un ligue…..

Cuando leímos información sobre El Nido, te decían que no había corriente eléctrica durante medio día, que mirásemos si el hotel tenía generador propio, que llevásemos dinero efectivo pues no funcionaban tarjetas ni había oficinas de cambio ni cajeros automáticos. Bueno pues, llevamos un día y no hay ninguna carencia, salvo lo de los cajeros que no lo hemos comprobado. Está cada vez más claro que estamos en un mundo global y que muy, pero que muy lejos te tienes que ir para no encontrar un tío con un smartphone y un bar con wifi con lo que ello conlleva.
A lo que sí hay que estar atentos es a unos minimosquitos que atacan cosa fina. Hemos notado alguno pues nos hemos dado antimosquitos a tope para evitar servirles de cena a los susodichos…
Así pues esa noche y después de encontrarnos con la chica de Pamplona fuimos a cenar a un restaurante al borde de la playa. Había tanta gente que tardaron una hora en servirnos, pero como estábamos en un sitio estratégico hicimos un estudio sociológico sobre el comportamiento de la gente a la hora de elegir los pescados que quieren que le hagan a la brasa.. para escribir todo un tratado….
Ya pierdo la cuenta de las playas que vemos o estamos
Lo que sí estamos encontrando en El Nido es gente menos amable que en el resto de Filipinas, en las tiendas pasan de ti, en muchos restaurantes también y en los hoteles, al menos en el nuestro, parecen hasta de Pamplona…
Embarcando para Tour C en El Nido

Sigo Tour C El Nido

Hacia las islas

El cachondo marinero

A pasar por el aro

Preparando la barbacoa

Más islas

Otra playa más de las islas

Los snorkelianos

Preparada la pitanza

No hay comentarios:

Publicar un comentario