Salimos del hotel para ir a la playa y ver de día lo que nos había sorprendido tanto la noche anterior.
Un día maravilloso y el sol le pegaba de lo lindo. En efecto todo está lleno de restaurantes de todo tipo, pero por la mañana está casi todo parado. La playa es muy bonita y no es muy larga y tampoco muy ancha, pero estábamos cuatro gatos, por lo que nos sobraba la tira…
El agua verde transparente y la arena blanca.
Nos situamos en un bar de la orilla a la sombra de palmeras y otro tipo de árboles y así, alternando los tragos con los baños fuimos pasando la mañana.
Esta playa aunque muy turística no tiene nada urbanizado, ni paseo, ni caminos, ni nada. No hay coches, ni bicis ni nada de nada. Simplemente una serie de cabañas, pequeños resorts, etc. y bares pero sobre la misma arena de la playa.
Todo el público que se ve son europeos o americanos y también coreanos, o sea, turismo total.
Hemos pasado del lo autentico y rural a lo turístico puro, salvando las distancias con lo que allí consideramos como turístico.
Comida en otro chiringuito y luego al hotel. Piscina y relax hasta dar una nueva vuelta con cena incluida y luego a darle al teclado….
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| Mis pies y al fondo la piscina |
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| Playa Alona |
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| Playa Alona |
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| Piñacolada |
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| Más playa Alona |
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| Saliendo del agua |
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| Seguimos con Alona |
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Estas tres fotos están al revés: Foto 3: Bajando como si tal cosa al rematar la tarea
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| Foto 2 : ya ha cortado la rama que cae al suelo |
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| Foto 1 : "A pelo", sin arnés ni cinturón ni nada, a machetazos quiere cortar la |
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